El contagio emocional opera a través de dos vías principales: la mímica del comportamiento y la retroalimentación fisiológica. «No solo imitamos los sentimientos de los demás, sino que empezamos a sentirlos nosotros mismos», explica Sigal Barsade, profesor de la Wharton School of Business.

Cuando alguien está feliz o enojado a nuestro alrededor, sin darnos cuenta reflejamos su emoción. Esta respuesta es subconsciente y programada. Además de esta imitación inicial, nuestros músculos faciales vinculados a esas emociones dictan el flujo sanguíneo a través de nuestro cerebro y cuerpo. Esta teoría se llama eferencia facial y es un proceso que nos hace sentir las sensaciones de una emoción, como una cara enrojecida o un hoyo en el estómago.

Las personas más contagiosas emocionalmente son las que están en posiciones de poder. Eso es porque absorbemos las emociones de aquellos a los que prestamos más atención: jefes, cónyuges, amigos cercanos.

La próxima vez que te sientas ansioso o molesto, considera cómo estás expresando ese sentimiento al mundo. Podrías tener mucha más influencia de la que imaginas.

Fuente: Inverse

Experiencia Ibesia Milán: ciencia, práctica y colaboración para el alivio del dolor

Más de 90 especialistas de toda Latinoamérica participaron en la Experiencia Ibesia Milán, un encuentro internacional impulsado por Megalabs que…

Inspirar vocaciones: niñas y científicas construyendo puentes hacia el futuro

Niñas del Centro Educativo Providencia entrevistaron a científicas de Megalabs y transformaron esas conversaciones en un libro que reúne historias…

El equipo científico que garantiza la seguridad de tu medicamento

El equipo científico que garantiza la seguridad de tu medicamento ¿Cómo se asegura que un medicamento sea seguro antes de llegar a tus manos? En esta…

La calidad se construye con personas

La calidad se construye con personas En Megalabs creemos que, cuando hablamos de industria farmacéutica, hablamos de personas. De quienes confían en…