Rusia desarrolla y aprueba la primera vacuna contra SARSCoV2

El 11 de agosto de 2020 el presidente de Rusia, Vladimir Putin, afirmó que su país ya tiene una vacuna aprobada y registrada para su uso contra el SARSCoV2, siendo la primera vacuna en el mundo en registrarse contra dicha enfermedad. Rusia en la actualidad es el cuarto país en el mundo por el número de los contagios, con 897.6919 casos confirmados y 15.103 muertes hasta la fecha.

En una reunión de los miembros del Gobierno emitida a través de la televisión estatal, Putin dijo que la vacuna, desarrollada por el Instituto Gamaleya de Investigación en Epidemiología y Microbiología, con sede en Moscú y dependiente del Ministerio de Salud. El Presidente Putin informó que la vacuna fue registrada después de dos meses de ensayos en humanos, es segura y la ha recibido él y una de sus hijas. La aprobación, dijo Putin, abre el camino para el uso masivo de la vacuna mientras continúan las últimas etapas de los ensayos clínicos.

El Instituto Gamaleya, nombrado así en honor al microbiólogo ruso Nikolay Gamaleya (el principal microbiólogo ruso, discípulo aventajado de Luis Pasteur y uno de los descubridores de la inmunidad humoral), ha desarrollado previamente vacunas contra el virus del ébola y el coronavirus de MERS.

Por su parte, el ministro de Salud de Rusia, Mijaíl Murashko, afirmó que la vacuna mostró su efectividad y seguridad, con un esquema de doble inyección que permite la formación de una inmunidad a largo plazo. La experiencia con las vacunas vectoriales (con esquema de doble inyección) demuestra que la inmunidad permanece hasta 2 años. Señaló, a su vez, que la vacuna será producida en dos plataformas: por el Centro Nacional de Investigación de Epidemiología y Microbiología Gamaleya y por la compañía Binnofarm. Por otro lado, el Fondo de Inversión Directa de Rusia (RFPI), quien financia la investigación, afirma que ya ha recibido pedidos de mil millones de dosis de 20 países de todo el mundo y detalló que Binnofarm será capaz de producir aproximadamente 1,5 millones de dosis anualmente. Binnofarm planea iniciar la producción hacia finales de año, mientras que Gamaleya la producirá a partir de setiembre.

Rusia ha elegido el nombre de «Sputnik V» para la vacuna, en referencia al primer satélite de la historia y a la carrera espacial durante la Guerra Fría, enviado por la Unión Soviética en 1957. La vacuna tiene el nombre técnico Gam-COVID-Vac, y utiliza un adenovirus humano como vector para administrar el material genético de la proteína espiga del SARS-CoV-2 a los pacientes, una tecnología bien conocida, similar a la vacuna que experimenta Johnson & Johnson y varias compañias chinas.,

En la actualidad se están desarrollando más de 100 posibles vacunas en todo el mundo para intentar detener la pandemia de COVID-19 y al menos cuatro están en la fase final de los ensayos en humanos, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En esta línea, la vacuna rusa, desarrollada por un instituto estatal, está iniciando la fase tres de los ensayos y su investigación aún no se ha publi-cado en revistas científicas arbitradas, como sí ha ocurrido con otras vacunas como la estadounidense de Moderna o la de Oxford/AstraZeneca. Del mismo modo, se sabe que el gobierno chino lleva varios meses experimentando un prototipo de vacuna contra SARSCoV2 en su población militar, de lo cual no han trascendido resultados.

Sin embargo, las vacunas, al igual que todos los medicamentos, son aprobadas por la Autoridad Sanita-ria del país donde se emplean (y no por las revistas), utilizando información y documentación de segu-ridad y eficacia proporcionada por la industria farmacéutica, información ésta que en general no es de dominio público.

Por estas razones, la OMS está en contacto con las autoridades rusas para evaluar la eficacia y la segu-ridad de la primera vacuna registrada contra el coronavirus, afirmó este martes en una rueda de prensa Tarik Jasarevic, portavoz del organismo. «Estamos en contacto con las autoridades rusas. La discusión es sobre la posible precalificación de la vacuna», detalló Jasarevic, subrayando que la producción ace-lerada de vacunas no debe realizarse a expensas de la seguridad de los medicamentos. Según los pro-cedimientos de la OMS, los expertos deben llevar a cabo la precalificación de un nuevo producto para determinar su seguridad y si cumple con las normas de producción de vacunas a nivel internacional.

Más información:
https://www.infobae.com/america/agencias/2020/08/11/putin-anuncia-que-rusia-ha-aprobado-la-primera-vacuna-para-el-covid-19/

https://elpais.com/sociedad/2020-08-11/rusia-aprueba-la-vacuna-contra-el-coronavirus-de-la-que-habian-alertado-los-expertos.html

https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-53736237

https://cnnespanol.cnn.com/video/rusia-registro-primera-vacuna-covid-19-coronavirus-dudas-seguridad-cnn-primera/

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Coronavirus: Brasil supera las 100.000 muertes y el brote no muestra signos de retroceder

Brasil ha registrado más de 100,000 muertes relacionadas con Covid-19, la segunda cifra más alta del mundo, y el brote en el país no muestra signos de disminuir.
El virus mató a 50.000 personas en los primeros tres meses, pero ese número se duplicó en los últimos 50 días. Hasta ahora se han confirmado más de tres millones de casos (casi toda la población de un país vecino como Uruguay, que lleva registrados menos de 2000 casos).
La pandemia aún está en su punto máximo, pero las tiendas y los restaurantes ya han reabierto.

El presidente Jair Bolsonaro ha minimizado el impacto del virus y se ha opuesto a las medidas que podrían afectar la economía.
El líder de extrema derecha, que contrajo la enfermedad y se recuperó, luchó contra las restricciones impuestas por los gobernadores estatales para frenar el Covid-19 y con frecuencia se ha unido a multitudes de partidarios, a veces sin una máscara facial.
Los expertos se han quejado de la ausencia de un plan coordinado por parte del Gobierno Federal, ya que las autoridades locales ahora se centran en reactivar la economía, lo que probablemente aumente la propagación del virus.

¿Cómo está respondiendo Brasil a la crisis?

El Ministerio de Salud está dirigido por un general del ejército sin experiencia en salud pública. Dos ministros anteriores, ambos médicos, dejaron el trabajo después de estar en desacuerdo con el presidente sobre las medidas de distanciamiento social y el uso de hidroxicloroquina como tratamiento, aunque los estudios dicen que es ineficaz e incluso peligroso.
El presidente Bolsonaro, quien ha calificado al Covid-19 como una «pequeña gripe» y ha sido criticado en el país y en el extranjero por su respuesta al brote, dijo que se recuperó de su propia infección gracias al medicamento contra la malaria.

«Deberíamos vivir en la desesperación, porque esta es una tragedia como una guerra mundial. Pero Brasil está bajo anestesia colectiva», dijo a la agencia de noticias Reuters el Dr. José Davi Urbaez, miembro de alto rango de la Sociedad de Enfermedades Infecciosas. “El mensaje del gobierno de hoy es: ‘Contrae tu coronavirus y si es grave, hay cuidados intensivos. Eso resume nuestra política hoy «.
Brasil ha tenido 100.477 muertes relacionadas con el virus y 3.012.412 casos, según el Ministerio de Salud, aunque se cree que las cifras son mucho más altas debido a insuficientes pruebas realizadas. Sólo Estados Unidos tiene cifras más altas.

¿Dónde están los focos del brote?

Los casos se han acelerado en las últimas semanas en el campo, particularmente en los estados del sur y oeste, mientras que la situación parece estar mejorando en São Paulo, el estado más poblado.
Mientras tanto, la cantidad de infecciones ha disminuido en los estados del norte, incluido Amazonas, que fue un punto de acceso temprano, y en Río de Janeiro, donde las imágenes de bares y playas llenos de gente indignaron a muchos a principios de esta semana.

En un homenaje a las víctimas el sábado pasado, el grupo no gubernamental Río de Paz colocó cruces en la arena de la famosa playa de Copacabana y lanzó 1.000 globos rojos al cielo.
«Llegamos a esa marca y mucha gente parece no verlo, tanto en el gobierno como en nuestra gente … La muerte se volvió normal», dijo Marcio do Nascimento Silva, de 56 años, un taxista que perdió a sus hijos a causa de la pandemia y se unió al homenaje, dijo a Associated Press.
El virus ha afectado especialmente a las poblaciones negras y a los barrios empobrecidos conocidos como favelas, y se teme que todavía se esté propagando entre las comunidades indígenas. Al menos 22.300 indígenas han sido infectados y 633 han muerto, dijo la principal federación indígena de Brasil, APIB.

Justo cuando llegó la noticia de que Brasil superó las 100.000 muertes, hubo vítores y fuegos artificiales en todo São Paulo. No se trató de una celebración perversa de Covid-19: se debió a que el equipo de fútbol Palmeiras había ganado el campeonato estatal sobre su rival Corinthians después de una tensa tanda de penales.
La pasión por el fútbol no debe ser derrotada, especialmente cuando hay poco más para animar a la gente en este momento, pero el hecho de que Jair Bolsonaro marcó la victoria al ofrecer sus felicitaciones, pero se mantuvo en silencio sobre los números sombríos, dice mucho sobre cómo el presidente sigue viendo la pandemia.

Los editoriales de los periódicos del domingo están llenos de críticas al presidente. Su indiferencia y su falta de empatía no pasan desapercibidas. Su falta de liderazgo sigue siendo profundamente preocupante, especialmente con la reapertura del país y tomando en cuenta que el virus aparentemente aún no está bajo control.

¿Qué está pasando en otras partes de América Latina?

Brasil representa casi la mitad de todas las muertes relacionadas con el coronavirus registradas en América Latina y el Caribe, donde se han confirmado más de cinco millones de casos positivos y 220.000 muertes, según la Universidad Johns Hopkins, que está rastreando la enfermedad a nivel mundial.
Algunos de los otros países más afectados incluyen a México, que tiene el tercer número más alto de muertes del mundo con 52.000 y casi 476.000 casos, seguido de Perú, Colombia y Chile.
Los expertos dicen que una combinación de ciudades superpobladas, pobreza y sistemas de salud mal equipados está contribuyendo al brote en la región.

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Coronavirus en Brasil


Un nuevo test en desarrollo podría diagnosticar COVID19 en una gota de saliva en media hora, sin requerir RT-PCR

El procedimiento emplearía una gota de saliva y un celular para detectar el COVID-19 sin hisopado.

En seis meses a un año estará listo un prototipo de testeo rápido y no invasivo diseñado por investigadores del Institut Pasteur de Montevideo.
El método propuesto utiliza una proteína modificada y la luz del flash para detectar la presencia del SARS-CoV-2.

Con una necesidad creciente para el tyesteo de COVID19 a medida que se levantan las restricciones de distanciamiento y se aproxima el verano del hemisferio austral, un test de diagnóstico rápido y no invasivo podría reducir rápidamente el impacto ecomnómico de la pandemia.

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Un nuevo test en desarrollo podría diagnosticar COVID19 en una gota de saliva en media hora, sin requerir RT-PCR


Pfizer acordó fabricar y suministrar remdesivir en conjunto con Gilead Sciences, anunció el viernes el gigante farmacéutico

El acuerdo de varios años respaldará los esfuerzos para ampliar el suministro del medicamento intravenoso, el cual ha demostrado que ayuda a acortar el tiempo de recuperación de algunos pacientes hospitalizados con coronavirus, dijo la compañía. Pfizer fabricará el medicamento en sus instalaciones de McPherson, Kansas.

“Desde el principio, estaba claro que ninguna empresa o innovación podría poner fin a la crisis de COVID-19. El acuerdo de Pfizer con Gilead es un ejemplo de miembros del ecosistema de innovación que trabajan juntos para brindar soluciones médicas «, dijo el CEO de Pfizer, Albert Bourla, en un comunicado.

No hay medicamentos aprobados por la FDA para el coronavirus, que ha infectado a más de 19 millones de personas en todo el mundo y ha matado al menos a 715,163 en aproximadamente siete meses, según datos compilados por la Universidad Johns Hopkins.

Pero los médicos están empleando remdesivir en pacientes con Covid-19 en los últimos meses. En mayo, la FDA otorgó a remdesivir una autorización de uso de emergencia, permitiendo a los hospitales y médicos usar el medicamento en pacientes hospitalizados con Covid-19 a pesar de que el medicamento no ha sido aprobado formalmente por la agencia.

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El Ministerio de Sanidad de España no cree que haya en estos momentos una segunda ola de coronavirus

El Ministerio de Sanidad de España no cree que haya en estos momentos una segunda ola de coronavirus, a pesar de que en las últimas semanas se haya incrementado el número de casos (1.683 nuevos en las últimas 24 horas), puesto que no se aprecia «una transmisión comunitaria descontrolada».

En esta jornada los datos han sido ligeramente inferiores a los notificados ayer, en concreto 89 menos, pero las cifras totales desde el inicio de la pandemia suman 4.088 casos más hasta las 309.855 infecciones, con los mayores incrementos en Aragón (328 más), Madrid (310) y también País Vasco (322), cuyo gobierno ha advertido a la población de que Euskadi está ante la segunda ola epidémica del virus y «que no es posible una nueva normalidad

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fer-nando Simón, ha manifestado en rueda de prensa, en la que ha dado cuenta de la evolución de la situación en el país, que ahora «hay más detección, lo que implica que en los datos veamos más casos».

Y aunque ha explicado que sigue habiendo transmisión, ha rechazado que estas cifras se puedan comparar con las de meses previos.

Ha elevado a 580 los brotes que permanecen activos -20 más de los que señaló en su último balance del lunes-, que afectan a 6.900 personas; 106 de estos focos se han originado en reuniones familiares que han ocasionado 900 casos, lo que supone un promedio de ocho positivos por cada uno.

Y es que es la mayor parte de infecciones se derivan del ocio nocturno, que han dado lugar a 46 brotes con 1.500 casos, lo que arroja un promedio de 32 por cada uno.

A pesar de los datos y preguntado por las declaraciones de la consejera vasca de Salud, Ne-kane Murga alertando de que Euskadi está ante la segunda ola epidémica del virus y «que no es posible una nueva normalidad», Simón ha insistido: «Yo no le llamaría segunda ola».

«Tengo una percepción un poquito diferente», ha contestado el epidemiólogo, quien ha reco-nocido no obstante que dos provincias vascas «están en una fase de ascenso claro» y «en la otra está más estabilizado», aunque un porcentaje muy importante son asintomáticos.

De hecho, en esta última semana, el 81 % de los infectados comunicados por esta comunidad no presentaban síntomas.

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Experimentación individual de vacunas “caseras”: una tendencia que crece

Los investigadores de los Estados Unidos han comenzado de nuevo a compartir sus experiencias en la prueba de sus propias vacunas, producidas por sí mismos. El MIT Technology Review informa que Preston Estep, cofundador de la iniciativa de ciencia ciudadana “Rapid Deployment Vaccine Collaborative” (Radvac), desarrolló una vacuna nasal contra el coronavirus, y unió al menos a otros 20 investigadores, incluido el genetista de la Facultad de Medicina de Harvard George Church, para autoadministrarla. El mes pasado, compartieron detalles de su vacuna para que otros la copiaran, y desde entonces han perdido la pista de cuánta gente la ha usado. El grupo Radvac se formó en marzo. Fue entonces cuando Preston Estep envió un correo electrónico a su círculo de conocidos, señalando que los expertos del gobierno de los EE.UU. estaban prediciendo una vacuna en 12 a 18 meses y preguntándose si un proyecto de «hágalo usted mismo» podría moverse más rápido. Él creía que «ya había suficiente información» publicada sobre el virus para guiar un proyecto independiente. La vacuna Radvac es lo que se llama una vacuna «subunitaria» porque consiste en fragmentos del patógeno, en este caso péptidos, que son esencialmente trozos cortos de proteína que coinciden con parte del coronavirus pero que no pueden causar la enfermedad por sí solos. Las vacunas de subunidad ya existen para otras enfermedades, como la hepatitis B y el virus del papiloma humano, y algunas compañías también están desarrollando subunidades para COVID-19, incluyendo Novavax, una compañía de biotecnología que este mes consiguió un contrato de 1.600 millones de dólares de la Operación “Warp Speed”

Por otra parte, los medios de comunicación chinos cubrieron ampliamente las declaraciones hechas en febrero por Huang Jinhai, inmunólogo de la Universidad de Tianjin, quien afirmó que había tomado cuatro dosis de una vacuna desarrollada en su laboratorio incluso antes de que se hubiera probado en animales. A finales de julio, el jefe del Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades, Gao Fu, dijo en un seminario web que a él también le habían inyectado una vacuna experimental, y añadió: «Espero que funcione».

En Rusia, del mismo modo, el director del Instituto de Investigación Gamaleya, con sede en Moscú, Alexander Gintsburg, apareció en los titulares cuando afirmó haber probado una nueva vacuna COVID-19 en él mismo antes del inicio de los ensayos clínicos en humanos. Días antes, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, había llamado a los científicos que experimentaron en sí mismos «fanáticos de lo que hacen en el mejor sentido de la palabra».

Hoy en día, no sólo los virólogos expertos tienen acceso a los materiales necesarios para crear nuevas vacunas. Los llamados «biohackers», algunos de ellos científicos que han dejado la academia para formar grupos independientes, aplican una actitud de «hágalo usted mismo» para manipular el cuerpo humano. El biohacking leve puede ser tan simple como monitorear el sueño o el ejercicio, pero sus formas más extremas pueden implicar implantar chips de computadora bajo la piel o inyectarse a sí mismo con ADN procesado mediante CRISPR. Zayner y otro biohacker, Justin Atkin, han insinuado públicamente o han compartido planes para inyectarse a sí mismos con vacunas “caseras” contra el coronavirus y documentan sus experiencias en los medios sociales. Varios videos compartidos como parte de una investigación en curso por el periodista de la Revista de Tecnología del MIT, Antonio Regalado, sugieren que hasta 10 personas pueden haber comenzado ya a auto-administrarse vacunas, aunque esto no puede ser confirmado.

Debido a que ellos mismos mezclan la vacuna y se la administran sólo a ellos mismos, grupos como Radvac y biohackers como Zayner y Atkin han evitado hasta ahora la necesidad de una aprobación reglamentaria. Pero, si someterse a una vacuna no probada parece ética o legalmente turbio, es porque lo es. No se menciona la auto-experimentación en la Declaración de Helsinki (un conjunto de principios éticos establecidos por la Asociación Médica Mundial en 1964 para regir la experimentación humana) ni en el Código de Nuremberg, un conjunto separado de ética de investigación establecido después de las atrocidades cometidas durante la Segunda Guerra Mundial. En un estudio de 2012 que detalla la historia de la autoexperimentación en medicina, el cardiólogo e historiador médico Allen Weisse afirmó haber escrito a la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA), a los Institutos Nacionales de Salud (NIH) y al Instituto de Medicina sobre sus políticas y no recibió ninguna respuesta.

La práctica no está explícitamente prohibida – es difícil argumentar en contra del éxito – pero ciertamente no se fomenta. Todas las investigaciones realizadas en seres humanos en los Estados Unidos deben ser aprobadas por una junta de revisión institucional en virtud de la Ley Nacional de Investigación de 1974, y la mayoría de los organismos también se rigen por la «Regla Común» que exige el consentimiento informado de los participantes y proporciona una protección adicional a los grupos de riesgo como los presos, las mujeres embarazadas, los niños y los fetos. De lo contrario, los investigadores pueden presentarse como candidatos a los tratamientos como cualquier otra persona. Por lo tanto, los puntos de vista morales y éticos que rodean a la autoexperimentación parecen estar dictados en gran medida por la propia comunidad médica, y la práctica parece estar cayendo en desgracia, al menos entre los estadounidenses.

Susan Lederer, profesora de la historia de medicina y bioética de la Universidad de Wisconsin dice que la gente ahora «mira con recelo» a los científicos que se someten a sí mismos y a sus familias a tratamientos no regulados. «La tendencia de los últimos años hacia los estudios colaborativos, a menudo a escala masiva, hace que la autoexperimentación por parte de un solo individuo, escondido en su laboratorio, parezca pintoresca, una reliquia del pasado».

La autoexperimentación es probable que siga siendo un esfuerzo turbio y marginal. Reflexionando sobre más de 200 años de avances médicos, Weisse compartió este pensamiento final: «Mi propia conclusión es que, a pesar de algunas decisiones imprudentes en el pasado para permitir esta actividad, muchos auto-experimentos han demostrado ser invaluables para la comunidad médica y para los pacientes a los que buscamos ayudar. Por lo tanto, en lugar de despreciar a esos colegas intrépidos en su búsqueda de la verdad, me inclino a saludarlos».

La confianza en la ciencia médica y en las vacunas en los Estados Unidos es baja. Sólo el 50 por ciento de los estadounidenses han dicho que utilizarían una vacuna COVID-19 si se desarrollara. La autoexperimentación ha sido durante mucho tiempo una forma de tranquilizar al público y, de hecho, Gao Fu dijo a la Associated Press que se había ofrecido para infundir la confianza del público en las vacunas, especialmente en un momento en que los medios de comunicación social difunden información errónea aparentemente más rápido que de lo que se difunde el propio virus.

Más información:

– Self-Experimentation in the Time of COVID-19. Amanda Heidt. The Scientist. 6 de agosto de 2020. Extraído de:
https://www.the-scientist.com/news-opinion/self-experimentation-in-the-time-of-covid-19-67805?utm_campaign=TS_DAILY%20NEWSLETTER_2020&utm_medium=email&_hsmi=92822216&_hsenc=p2ANqtz-8xp7TjMF2IkGJliQSL4eHZGWHWGi4dd4GG0kyljm3WWA-kuln6AsQZ5dq2NnZ38m7XYldJkweB21t0ykjdqlMvC3t0Hw&utm_content=92822216&utm_source=hs_email

-Some scientists are taking a DIY coronavirus vaccine, and nobody knows if it’s legal or if it Works. Antonio Regalado. MIT Technology Review. 29 de julio de 2020. Extraído de:
https://www.technologyreview.com/2020/07/29/1005720/george-church-diy-coronavirus-vaccine/

Experimentación individual de vacunas caseras una tendencia que crece


Coronavirus en Argentina: Aumenta la preocupación por la inseguridad y baja el miedo al COVID

Las últimas encuestas muestran un giro en la preocupación de los argentinos dentro de los casi cinco meses de cuarentena. Y la coincidencia atraviesa a la mayoría de las consultoras de opinión pública, que a partir de sus sondeos han concluido que en las últimas semanas creció la preocupación por la inseguridad y disminuyó el temor a las consecuencias del coronavirus en el último mes. Muchas, también, registran una inquietud en alza por la situación de la economía y el empleo.

«Por primera vez, la alarma por los casos de inseguridad supera a los aspectos económicos en el ranking de problemáticas», dice el último sondeo de la encuestadora D’Alessio, IROL / Berensztein. Respecto al coronavirus, los resultados de sus mediciones sostienen que a la población le preocupa más las consecuencias económicas que la posibilidad de contagiarse. Esta última estuvo en el tercer puesto en la lista de preocupaciones y ahora bajó al quinto.
Sobre el crecimiento de las manifestaciones respecto a la inseguridad, Mariel Fornoni directora de Management & Fit enfatiza que «la inseguridad siempre estuvo en el primer lugar cuando no había nada peor». «En los momentos donde había cierta calma económica, la inseguridad estaba al tope», subraya.

El aumento de los delitos de los últimos meses, que el propio Gobierno reconoció esta semana, impacta en la opinión de los consultados. Según un informe oficial del Sistema Nacional de Inteligencia Criminal (SNIC) durante «mayo y sobre todo durante el mes de junio, los homicidios empezaron a ascender, provocando que las cifras de este primer semestre 2020 se acerquen a las registradas durante los últimos años».

La inseguridad escaló también en la discusión pública a partir de la polémica que generaron las declaraciones de la ministra Sabina Frederic, quien sostuvo que los casos «no son muchos» y que los medios «los hacen visibles».
«Las cifras que veas son independientes a tu percepción. El tema comienza en que no hay confianza en las estadísticas ni en los funcionarios y armás tu propia presunción. Más allá de que los casos aumenten o no aumenten, hay más miedo. Sabés que hay más gente sin trabajo y genera una presunción del delito», dijo la directora de Management & Fit.
Y agregó que la sensación que generó la posibilidad de liberación de presos empeoró la preocupación de la gente tanto como la mayor violencia en los robos.

En ese sentido, Eduardo D’Alessio describió el impacto de la inseguridad como un «redescubrimiento» por parte de la gente que dijo estar más preocupada por el delito que por los contagios de coronavirus.
Junto con la pandemia empezaron las mediciones relacionadas al tema. Opinaia registró que al comienzo de la cuarentena, el 54% se declaraba «muy preocupado» por el Covid-19, y ahora ese valor cayó al 31%. Guido Moscoso, gerente de Opinión Pública de la consultora, dijo que «en la medida que la cantidad de víctimas fatales y contagios parece controlada, sobre todo comparando con la realidad en otros países vecinos, la visión que pondera exclusivamente lo sanitario pierde peso frente a las opiniones centradas en la economía».

La grieta que divide políticamente al país en dos también se hizo presente en las respuestas cuando se indagaron temas de salud. La consultora Synopsis afirma que quienes sostienen la preocupación por la salud son los votantes del oficialismo. «Hay una enunciación política respecto a lo que le preocupa la gente», señaló Lucas Romero, director de Synopsis.

La preocupación sanitaria versus la económica también dio un giro entre los consultados por esta encuestadora. A fines de marzo, en el inicio de la cuarentena, la pandemia se llevó el 79,5% de los votos de los encuestados creando una brecha del 63,3% entre quienes priorizan su preocupación por la economía. En la última consulta, la tendencia se revirtió y la preocupación por la pandemia cayó a un 39,3%, frente a un 57,8% que están más preocupado por la economía.

Algunas consultoras, a su vez, encontraron a la corrupción en los primeros puestos del
listado de preocupaciones. Casi el 30% de los encuestados por Management & Fit seleccionaron el tema como el principal problema del país en este momento dejándolo en el primer puesto, seguido por la inseguridad, con el 15,4%.
«Tuvimos un crecimiento muy importante del tema corrupción. Tiene que ver con Vicentín, con la prolongación de que el Estado tiene todos los derechos y que, por la emergencia, no funciona ni el poder Legislativo ni el Judicial. La caída de las causas en la Justicia fue otro motivo, el proyecto por modificar el funcionamiento judicial es otro», enumeró Fornoni.

En la consultora Opinaia, la preocupación por la corrupción fue mencionada por el 40% de los que participaron del último sondeo. Lo siguieron las menciones por desempleo y la inseguridad. La preocupación por la salud se ubicó en el octavo puesto.
Al igual que con los temas de salud, desde Synopsis destacan la composición política de estas cifras: el 97% de lo que mencionan la corrupción no votarían al Frente de Todos. Es una demanda del votante opositor.

Independientemente de todo lo anterior, ayer jueves 6 de agosto el país registró otra jornada record de coronavirus, con 7513 casos nuevos y 147 muertes.

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Coronavirus en Argentina


Estatinas para COVID-19?

Cell Metabolism 32, August 4, 2020

La pandemia de COVID-19 ha provocado una explosión de interés en encontrar medicamentos que reduzcan la morbilidad y mortalidad de la enfermedad. La reutilización de medicamentos es más rápida y mucho más económica que comenzar el desarrollo desde cero, y muchos objetivos de medicamentos se comparten entre distintas enfermedades. Históricamente, han habido varios éxitos notables en la reutilización de medicamentos (por ejemplo, sirolimus para linfangio-liomiomatosis, talidomida para mieloma múltiple), pero también hay bastantes desafíos, como priorizar candidatos a medicamentos, superar la propiedad intelectual limitada, seleccionar el diseño de estudio y los puntos finales apropiados, y competir con el uso fuera de etiqueta. Ha habido un gran interés y entusiasmo por la reutilización de drogas en COVID-19; de hecho, se informó que se administraron más de 100 diferentes medicamentos no etiquetados y experimentales a pacientes con COVID-19 en los primeros 3 meses de la pandemia (Fajgenbaum et al., 2020). COVID-19 ha revelado tanto las trampas como la promesa de la reutilización de drogas. Por ejemplo, la hidroxicloroquina logró una exposición inigualable y un uso off-label antes de demostrar beneficios limitados y toxicidades potenciales en ensayos clínicos, mientras que la dexametasona fue fuertemente contraindicada por las organizaciones de salud mundiales antes de demostrar un sorprendente beneficio de mortalidad en los pacientes con COVID-19 más enfermos (Horby et al. al., 2020)

Las estatinas son inhibidores de una enzima sintética de colesterol clave, la HMGCoA reductasa, y han estado en el mercado desde fines de la década de 1980 como agentes altamente efectivos para reducir los niveles de colesterol y el riesgo de enfermedad coronaria. Se encuentran entre la clase de medicamentos más utilizada en el mundo, tienen un historial sobresaliente de seguridad y son muy baratos y están ampliamente disponibles. Se sabe que las estatinas tienen propiedades antiinflamatorias e inmunomoduladoras; Además, el metabolismo de los lípidos se ha implicado en la patogénesis del virus SARS-CoV-2.

Por otro lado, las estatinas aumentan la expresión celular de ACE2 (Shin et al., 2017), el receptor primario del SARS-CoV-2. Por lo tanto, el efecto de las estatinas en los resultados de COVID-19 justifica la investigación. Los esfuerzos de reutilización de medicamentos a menudo incluyen estudios de observación no aleatorios para obtener información sobre los posibles efectos de los medicamentos en los resultados clínicos. En Cell Metabolism, Xiao-Jing Zhang y sus colegas informan el primer gran estudio observacional del uso de estatinas en COVID-19 (Zhang et al., 2020). Realizaron un estudio de cohorte retrospectivo que examinó la asociación entre el uso de estatinas y los resultados en 13,981 pacientes hospitalizados con COVID-19 en la provincia de Hubei, China, entre los cuales 1,219 recibieron estatinas. Como era de esperar, hubo diferencias considerables en las características clínicas entre los pacientes con estatinas y los que no recibían estatinas. Con base en un modelo de Cox con exposición variable en el tiempo y un modelo de Cox de efectos mixtos después de la coincidencia de puntajes de propensión, los autores encontraron que el riesgo de mortalidad por todas las causas a los 28 días fue del 5.2% en el grupo con estatinas y del 9.4% en el grupo sin estatinas (cociente de riesgos 0,58; IC del 95%, 0,43-0,80; p = 0,001). Existen importantes limitaciones y advertencias en este estudio, como la naturaleza retrospectiva del mismo que evita las inferencias causales, la falta de datos sobre el uso de estatinas prehospitalarias, las limitaciones de las técnicas de emparejamiento para eliminar todos los factores de confusión y la falta de datos sobre otros medicamentos concomitantes como los corticosteroides que podrían haber confundido los resultados. La generalización del resultado a otros grupos raciales y étnicos también es incierta. Sin embargo, este sorprendente hallazgo establece a las estatinas como una clase de medicamentos que merecen con urgencia estudios adicionales de observación (replicación), mecanicistas, de prueba de concepto y aleatorizados por su potencial para ayudar a combatir el COVID-19.

Existen varios mecanismos posibles a través de los cuales las estatinas pueden ejercer un efecto beneficioso en esta enfermedad. En COVID-19, el sistema inmunitario del huésped debe generar una respuesta efectiva para controlar el virus, para evitar responder de manera demasiado agresiva e inducir una «tormenta de citoquinas», que probablemente representa el mayor riesgo de muerte. Esto ha llevado a un gran interés en los medicamentos que podrían limitar la hiperactivación inmune. Los experimentos in vitro e in vivo han demostrado que las estatinas pueden suprimir la señalización TLR4 / MyD88 / NF-κB y modular el inflamasoma NLRP3 (Henriksbo et al., 2014; Yuan et al., 2014). También se ha demostrado que las estatinas modulan la liberación de citocinas proinflamatorias, como la interleucina-6 (Rezaie-Majd et al., 2002), que se considera un posible impulsor de la tormenta de citoquinas de COVID-19, así como el funcionamiento de las células inmunes en pacientes con otras neumonías virales y bacterianas (Pertzov et al., 2019). Otro posible mecanismo de acción de las estatinas en COVID-19 podría ser mediante la inhibición de la entrada de SARS-CoV-2 en las células mediante la unión de la proteasa principal (Reiner et al., 2020). Sin embargo, como se señaló anteriormente, las preocupaciones sobre la capacidad de las estatinas para aumentar la expresión de ACE2 han causado cierta preocupación sobre su seguridad en COVID-19. En este contexto, el estudio de Zhang et al. sugiere que las estatinas no son dañinas en pacientes hospitalizados con COVID-19 e incluso podrían ser beneficiosas.

Las señales prometedoras de estudios observacionales como éste deben ser replicadas, así como rigurosamente probadas en ensayos controlados aleatorios de alta calidad. La importancia de los estudios aleatorizados se puede ver a partir de la experiencia previa con estatinas en la sepsis: los estudios observacionales y los metanálisis sugirieron una reducción de la mortalidad con estatinas en pacientes con SDRA asociado a la sepsis, pero los ensayos controlados aleatorios no encontraron beneficios de mortalidad (Truwit et al., 2014). A la luz del estudio realizado por Zhang et al., es esencial que se implementen ensayos controlados aleatorios bien controlados de estatinas en COVID-19, con especial consideración al diseño. Dada la ubicuidad del uso de estatinas (más del 25% de los adultos en los EE. UU. reciben estatinas prescritas; Salami et al., 2017) y el hecho de que la enfermedad COVID-19 más grave ocurre en pacientes mayores y aquellos con enfermedad cardiometabólica que son aún más propensos para estar en tratamiento con estatinas, muchos pacientes que se presentan con COVID-19 ya están tomando estatinas. El período habitual de lavado de varias semanas antes de la aleatorización no será posible para pacientes con enfermedad aguda con COVID-19. Es posible que los pacientes que no reciben estatinas necesiten ser estudiados por separado de aquellos que previamente han recibido terapia crónica con estatinas. Al igual que con otros ensayos controlados aleatorios de fármacos reutilizados para COVID-19, los criterios de inclusión deberán considerarse cuidadosamente, en particular la gravedad de la enfermedad para ingresar al estudio. Basado en Zhang et al., podría plantearse la posibilidad de colocar estatinas en el curso de la enfermedad en algún lugar entre remdesivir y dexametasona. Creemos que la investigación aleatoria del beneficio de las estatinas sería una buena opción para un ensayo de protocolo maestro después de un diseño de ensayo adaptativo aleatorizado como el ensayo UK RECOVERY (Evaluación Aleatoria de COVID-19), el ensayo SOLIDARIDAD de la OMS o el REMAP internacional -CAP (ensayo aleatorizado, integrado, multifactorial de plataforma adaptable para la neumonía adquirida en la comunidad). Aunque el estudio de Zhang et al. se centró en pacientes hospitalizados, el hecho de que las estatinas son seguras, baratas y de fácil acceso también lleva a la consideración de estudiar su beneficio temprano en la enfermedad, por ejemplo, en el momento del diagnóstico positivo de infección sintomática por SARS-CoV-2, con el objetivo de prevenir la progresión a enfermedades más graves. Es importante destacar que, dada la accesibilidad de las estatinas, nos preocupa que, a la luz de este informe, las estatinas puedan utilizarse off-label para la prevención y el tratamiento de COVID-19 antes de que se realicen los estudios apropiados. Si bien reconocemos que las evaluaciones de riesgo-beneficio pueden ser diferentes durante una pandemia, creemos que es fundamental capturar estos datos antes de que su uso sea generalizado.

Para mejorar el proceso de reutilización de drogas en la urgencia de la pandemia actual, trazamos los pasos involucrados en la reutilización de drogas y hemos lanzado el proyecto COVID-19 del Registro de Nuevos Agentes Off-Label (CORONA) para rastrear los esfuerzos de reutilización de drogas, documentando que hasta la fecha se han explorado más de 200 medicamentos para tratar COVID-19 (Fajgenbaum et al., 2020). A la luz del estudio de Zhang et al., las estatinas ahora deben agregarse a esta creciente lista. Como señalamos anteriormente, a diferencia de la mayoría de los medicamentos que se consideran para este propósito, las estatinas tienen la ventaja de ser económicas, ampliamente accesibles y muy seguras. Por lo tanto, es de gran importancia para la salud pública que se realicen estudios controlados aleatorios de estatinas adecuadamente diseñados y potenciados para abordar formalmente la cuestión de si ayudarán a reducir la morbilidad y mortalidad en COVID-19.

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estatinas en covid19


Determinar la estrategia óptima para reabrir escuelas: El impacto de las intervenciones de testeo y rastreo, y el riesgo de una segunda ola epidémica de COVID-19 en el Reino Unido: un estudio de modelado

Jasmina Panovska-Griffiths, Cliff C Kerr, Robyn M Stuart, Dina Mistry, Daniel J Klein, Russell M Viner, Chris Bonell

Resumen:

Introducción

Mientras que las medidas de bloqueo para frenar la propagación de la infección por el coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV-2) comienzan a disminuir en el Reino Unido, es importante evaluar el impacto de cualquier cambio en la política, incluida la reapertura escolar y la relajación más amplia de las medidas de distanciamiento físico. Nuestro objetivo fue utilizar un modelo individual para predecir el impacto de dos posibles estrategias para reabrir las escuelas a todos los estudiantes en el Reino Unido a partir de septiembre de 2020, en combinación con diferentes supuestos sobre la relajación de las medidas de distanciamiento físico y la ampliación de las pruebas.

Métodos

En este estudio de modelado, utilizamos Covasim, un modelo estocástico individual para la transmisión del SARS-CoV-2, calibrado para la epidemia del Reino Unido. El modelo describe las redes de contacto de los individuos estratificadas en capas familiares, escolares, laborales y comunitarias, y utiliza datos demográficos y epidemiológicos del Reino Unido. Simulamos seis escenarios diferentes, que representan la combinación de dos estrategias de reapertura escolar (tiempo completo y un sistema de rotación a tiempo parcial con el 50% de los estudiantes que asisten a la escuela en semanas alternas) y tres escenarios de prueba (68% de seguimiento de contactos sin aumento de escala con prueba, seguimiento de contacto del 68% con pruebas suficientes para evitar una segunda ola COVID-19, y seguimiento de contacto del 40% con pruebas suficientes para evitar una segunda ola de COVID-19). Estimamos el número de nuevas infecciones, casos y muertes, así como el número de reproducción efectiva (R) bajo diferentes estrategias. En un análisis de sensibilidad para tener en cuenta las incertidumbres dentro de la simulación estocástica, también simulamos la infecciosidad de niños y adultos jóvenes menores de 20 años al 50% en relación con las edades mayores (20 años y mayores).

Recomendaciones

Con mayores niveles de testeo (entre el 59% y el 87% de las personas sintomáticas evaluadas en algún momento durante una infección activa de SARS-CoV-2, según el escenario), y el rastreo y aislamiento efectivos del contacto, se podría prevenir un rebote epidémico. Suponiendo que se pueda rastrear el 68% de los contactos, estimamos que el 75% de las personas con infección sintomática necesitarían realizarse pruebas y aislar los casos positivos si las escuelas regresan a tiempo completo en septiembre, o el 65% si se utilizara un sistema de rotación a tiempo parcial. Si solo se pudiera rastrear el 40% de los contactos, estas cifras aumentarían a 87% y 75%, respectivamente. Sin embargo, sin estos niveles de pruebas y rastreo de contactos, la reapertura de las escuelas junto con la relajación gradual de las medidas de cierre probablemente inducirá una segunda ola que alcanzaría su punto máximo en diciembre de 2020, si las escuelas abren a tiempo completo en septiembre y en febrero/2021, si se adoptara un sistema de rotación a tiempo parcial. En cualquier caso, la segunda ola resultaría en un aumento de R por encima de 1 y una segunda ola de infecciones resultante 2.0–2.3 veces el tamaño de la onda COVID-19 original. Cuando la infecciosidad de niños y adultos jóvenes varió del 100% al 50% de la de las edades más avanzadas, todavía encontramos que se requeriría una estrategia integral y efectiva de testeo-rastreo-aislamiento para evitar una segunda ola de COVID-19.

Interpretación

Para evitar una segunda ola de COVID-19, la relajación del distanciamiento físico, incluida la reapertura de las escuelas, en el Reino Unido debe ir acompañada de tests (hisopados) a gran escala en toda la población de individuos sintomáticos y el rastreo efectivo de sus contactos, seguido del aislamiento de las personas diagnosticadas.

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Determinar la estrategia óptima para reabrir escuelas


Primeros resultados de la evaluación de seroprevalencia acerca del SARSCoV-2 del Ministerio de Salud de Italia

Según un estudio representativo realizado por el Ministerio de Salud italiano en 64,000 participantes, 1.5 millones de personas (2.5% de la población) tendrían anticuerpos contra el SARS-CoV2 durante el período de estudio del 25 de mayo al 15 de julio. Esta cifra es más alta que la reportada actualmente 250,000 casos, pero sustancialmente menor que la estimada por el Imperial College del Reino Unido, que proyectaba que el número de personas infectadas en Italia era de 6 millones el 28 de marzo (intervalo de confianza del 95%: 1,932,800-15,704,000; ver el texto completo, publicado el 30 de marzo, en este link: https://spiral.imperial.ac.uk:8443/bitstream/10044/1/77731/10/2020-03-30-COVID19-Report-13.pdf

De manera que las proyecciones del Imperial College deben ionterpretatrse con mucho cuidado. El mensaje más importante del estudio italiano es que, si estas cifras son ciertas, la tasa de mortalidad por infección (IFR, la proporción de muertes entre todas las personas infectadas) en Italia sería del 2.3% (35,000 muertes / 1,500,000 infecciones). Esto es, de todas formas, algo más alto que en otros países europeos y debe abordarse en futuros estudios.

El IFR calculado de acuerdo a los números de casos reportados por los gobiernos, según figura en el Center for Systems Science and Engineering de la Johns Hopkins University, es 3.8 (710.136 / 18.897.957) y se ha mantenido relativamente constante a lo largo de la pandemia.

A su vez, el IFR estimado por CDC y la BMGF es de 1 a 1.5%

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Primeros resultados seroprevalencia italia